miércoles, abril 25, 2007

He decidido que soy un elemento potencialmente peligroso... igual que esos elementos que mando a través del messenger, impolíticamente acorrecta y no-amiga del buenrrollismo, he hecho que la población de cotorras aumente más, si cabe, en la ciudad de Barcelona. Cuando era pequeñita, no pensaba que iba a ser carne de sushi contracorriente, dispuesta a ser devorada por los replicantes del sistema... Encajar, o morir... Ser pieza cuando me gustaría ser instrumento... Y somos el 3er país en longevidad detrás de Japón e Italia, así que queda Teatro para rato...